lunes, 13 de julio de 2009

ACTITUD


Actitud, la palabra actitud proviene del latín actitūdo y ha recibido un sin fin de definiciones:
1. Postura del cuerpo humano, especialmente cuando es determinada por los movimientos del ánimo
2. Disposición de ánimo manifestada de algún modo
3. Es la motivación que precede a nuestra conducta
4. Es la predisposición estable o forma habitual de pensar, sentir y actuar en consonancia con nuestros valores
5. Reacción afectiva positiva o negativa hacia un objeto o proposición abstracto o concreto denotado
6. Gordon Allport definió la actitud como un estado de disposición nerviosa y mental, organizado mediante la experiencia, que ejerce un influjo dinámico u orientador sobre las respuestas que un individuo da a todos los objetos y situaciones con los que guarda relación
7. etc., etc., etc.
En vista de tantas definiciones quisiera agregarle la mía: 

Es el carburante de la vida, es el catalizador de nuestros actos. 
Como verán todas estas definiciones tienen un factor común “disposición de querer hacer”, lógicamente en la actitud influye un número considerable de variables como: las motivaciones, la experiencia, la voluntad, la inteligencia, las emociones, el medio ambiente, lo cultural.
De acuerdo con Rodríguez, A. (1991). Psicología Social. México: Trillas. ISBN, todas estas variables se agrupan en tres grandes componentes: 

- Componente cognoscitivo: para que exista una actitud, es necesario que exista también una representación cognoscitiva del objeto. Está formada por las percepciones y creencias hacia un objeto, así como por la información que tenemos sobre un objeto.. Los objetos no conocidos o sobre los que no se posee información no pueden generar actitudes. 
- Componente afectivo: es el sentimiento en favor o en contra de un objeto social. Es el componente más característico de las actitudes. Aquí radica la diferencia principal con las creencias y las opiniones - que se caracterizan por su componente cognoscitivo. 
- Componente conductual: es la tendencia a reaccionar hacia los objetos de una determinada manera. Es el componente activo de la actitud.
En vista de que todo esto suena como muy teórico y con la idea de relacionar la actitud con nuestro mundo de super-visión y gerencia, detengámonos un instante y formulé-monos un par de preguntas: 

- ¿Qué transmite un supervisor cuando saluda y estrecha la mano?, 
- ¿Cómo ayudan la actitud y la motivación de los empleados en la elaboración de un producto y por ende, en la satisfacción del cliente?
Indiscutible-mente es la actitud positiva la que canaliza y garantiza el logro de los objetivos, como si fuera poco, nada más y nada menos que los objetivos, pieza fundamental en la cristalización de la "Planificación Estratégica."

De esta forma el término actitud ame-rita respeto por parte del nivel de supervisar, tanto es así que me atrevo a afirmar que: al ver tu actitud y sumarla con la actitud de tus compañeros, puedo saber como está tu empresa y de seguir así, sin mucho esfuerzo, puedo predecir el futuro.
Toda actitud está conformada por tres componentes: 

- Creencia - Afectivo: Está conformado por lo que sentimos, a favor o en contra, de nuestro entorno, de las personas que nos rodea, de los acontecimientos que ocurren a nuestro alrededor, convirtiéndose en la materia prima de este componente. 
- Evaluación - Cognitivo: Conformado por las opiniones, ideas, creencias, etc. que cada uno tenemos sobre las mismas variables del componente anterior (entorno, personas, acontecimientos). Con este componente organizamos las experiencias que nos permite reconocer o interpretar la realidad presente. 
- Comportamiento: Esta conformado por el conjunto de nuestras actuaciones, es nuestra reacción ante los hechos, es nuestra carta de presentación. Casi siempre cometemos el error de creer que es lo “único” que hay en una actitud, olvidando los otros dos componentes.
Con el mismo grado de importancia y con una interrelación única, estos tres componentes (inseparables), día tras día, se van actualizando y ajustando a los acontecimientos. 

El lograr y sobre todo, mantener un clima organizacional con actitud positiva, no es una tarea fácil, es realmente compleja y representa el GRAN RETO del nivel de supervisar , precisamente por este pequeño detalle, junto con otros, la empresa requiere líderes y no supervisores, no personas detrás de un escritorio con un letrero que dice “Supervisor o Gerente”.
AUTOR: VENTAS EN TIEMPOS DE CRISIS
DERECHOS RESERVADOS

No hay duda que las grandes empresas, requieren líderes: y la actitud juega un importante en ello

R.C. de Interés