domingo, 19 de julio de 2009

EL PENSAMIENTO Y CONFUCIO

La cultura, es obvio, juega un papel importantísimo en el desarrollo y la civilización de los humanos. Las doctrinas, el pensamiento ideológico, los principios, la filosofía y la religión de cada uno de los pueblos es lo que los hace ser, hasta cierto punto, distintos a los demás. La filosofía, principalmente, -ese conjunto, digamos, de principios, leyes, creencias o doctrinas- ha sido la piedra angular en la marcha e identificación de muchos pueblos. Hoy nos toca conocer un poco más acerca de los chinos, en particular de ese gran hombre, pensador y filósofo que fue Confucio.

Los grandes pensadores:
Al igual que Persia tuvo a Zaratustra, los arios tuvieron a Ram, los musulmanes ven y vieron a Mahoma; los chinos tuvieron ante sí a dos grandes figuras. Una de ellas Lao-tze y la otra Kung-Fu-Tse, mejor conocido como Confucio.
La historia de estos dos pensadores chinos es larga y fascinante. Mientras que Lao-Tse predicaba que se debía volver bien por bien y bien por mal, Confucio, contrariamente, defendía que había de darse el bien sólo a los buenos; y, a los malos, el ejemplo del bien. Luego, el temor e incluso el castigo si no reaccionaban.

La filosofía confuciana:
La filosofía de Confucio es muy especial. Fundador de un sistema moral que exalta la fidelidad y lealtad hacia la tradición nacional y familiar, es lógico pensar que muchos de los intentos de cambio suscitados en China tengan también su explicación filosófico-cultural y no simplemente de carácter político con visos o intentos de democracia.
Para Confucio el tiempo y el espacio eran simplemente un "anteayer histórico". De ahí su inmensa seguridad, serenidad y aplomo en sus observaciones y aplicaciones de su doctrina; el tono de inviolable paz y tranquilidad con que invoca a los reyes del pasado; y el clima cerrado de sus enseñanzas.
Grande fue el pensamiento de este hombre que para algunos fue K'ung Ch'iu, para otros Kung-Fu-Tse y para otros, simplemente Confucio. Sus frase, máximas y pensamientos son conocidos en todo el mundo. Entre ellas la famosa "Regla de Oro" que ya mencionamos a mediación de este artículo: 
- "No hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a tí".
Confucio hablaba acerca de esto y decía: "Tener suficiente dominio de sí mismo para juzgar a los demás en comparación con nosotros, y obrar respecto de ellos como quisiéramos que obraran con nosotros, esto se puede llamar la doctrina de la humanidad; nada hay más allá".
Nuestro personaje, este magnífico pensador chino decía: "Yo explico las obras antiguas, no compongo otras nuevas; tengo fe en los antiguos y los amo". También decía: "Desde los que ocupan las más altas dignidades hasta los hombres más humildes, el deber es para todos el mismo: mejorar y ennoblecer su persona; la perfección es la base de todo progreso y de todo desenvolvimiento y desarrollo moral".
Fuente: Federico Ortiz Moreno

Una de las frases celebres de Confucio:
- "Cuando se sabe una cosa sostener que se sabe y cuando no se sabe admitirlo, ese es el verdadero conocimiento."

Pienso que siempre hay algo nuevo por aprender

R.C. de Interés