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jueves, 10 de septiembre de 2009

DESPERACION...

Atrapada por el tiempo, cuando todo el día se te ha hecho tarde, como el conejo en Alicia de las Maravillas, cada semáforo ha estado en rojo se te han ido las medias, casi te cae la coca- cola sobre la falda…
Corres y corres cada mi minuto, y cada vez hay más cosas, y se te hace más y más tarde….
Son las 5:00 pm tu reunión era a las 3:30 pm. Es la despedida de soltera de Lis, tu mejor amiga, esta lloviznando, el tráfico cada vez es más lento y tu quieres ir más rápido.
Te empiezas a enervar, y frotar el cuerpo, tronar dedos, tocar bocina…es uno solo, literalmente: casi te jalas los pelos…la desesperación te empieza a invadir…
Y el regalo??? Lo has olvidado, ni soñar en regresar a la oficina por él en este trafico.
A dos cuadras hay un centro comercial, cuando al fin llegas… no hay parqueo, das dos vueltas, llamas a tu ángel de la guarda…. Un espacio vació allá … so sorry, no es tu costumbre, pero te le adelantas a la señora de la camionetilla.
Prisa y más prisa, entras compras unos sartenes…cola, estas a punto de llorar de la desesperación.
- Se lo empaco seño? – dice la señorita detrás del mostrador, no solo ponga la moña en la bolsa, y te dices: le explicare a Liz, que iba contra el tiempo.
Tiempo otra vez, tiempo, tu enemigo el día de hoy…calculando el trafico te tomara por lo menos unos 45 minutos más llegar a la reunión.
Bueno calma, allá vamos.
Llegas al carro, volteas la bolsa en el capo del carro, para encontrar las llaves, no se porque cuando más necesitas las cosas no las encuentras. Ya! metes la llave en la chapa….!!!!no da vuelta no abre, lo intentas y nada de nada. La desesperación es tu dueña absoluta.
Das la vuelta al carro, para probar en la otra puerta, tampoco. Para colmo de males ese señor, te esta viendo fijamente y tiene cara rara.
Si tenias algo de paciencia, aquí ya no existe! Al borde de la histeria, o mejor dicho histérica, no sabes por que? Pero empiezas a darle golpes al carro con las manos y a patear las llantas. No puede ser maldito carro! Decir eso, y acercarse el Sr. Raro fue uno mismo.
Señorita, le pasa algo? (para ese momento debes parecer un perro con rabia) y contestas a mil por hora, esta desgracia de carro que no abre, y ……voy tarde …..Tengo prisa…..
A aquel hombre la cambio la cara rara, por pena y miedo: Disculpe, pero este es mi carro.
Que su carro? Caminas al frente, ves la placa ¿???!!!! Buscas con la vista y si a dos carros esta el tuyo. Trágame tierra!

Muchas veces nos atrapamos nosotros mismos en las redes de la ansiedad y la desesperación… en vez de sentirnos abrumados por alguna emoción pierdes toda razón, pierdes toda sensibilidad.


Autor: R.C. de Interés
Fotografía: R.C. de Interés


  • "La desesperación exagera no sólo nuestra desdicha, sino también nuestra debilidad." Lucas de Vauvenargues