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lunes, 28 de septiembre de 2009

MI ABUELITO

De mi abuelito, podría hablar horas, como las interminables horas que él hablaba conmigo.
Era delgado en exceso, alto, de ojos verdes, una persona dura de esas que labra la vida, como se labra la tierra.
Casi siempre era serio, hasta parecía enojado, su mamá murió, cuando el tenia 9 años, y su hermano creo que cuando tenia 11, él le cuido ese tiempo.
Era autodidacta, al no tener mayor acceso al estudio, el leía, y estudiaba. Era trabajador y esforzado a morir, saco a sus hijos adelante en épocas muy duras, se hizo camino.
Yo era su consentida entre 33 nietos, pero no por decreto, ni por ser nada… en uno de esos golpes que te enviste la vida, cuando yo tenia 15 años, … con una sabiduría infinita, mi abuelito, se acerco a mí, fue el que leyó mis primeras poesías, el que me instaba a seguir a adelante, con largas he interminables platicas, …me dio tanto amor, me enseño tanto y disfrutamos tanto.
Nos volvimos un dúo, yo suspiraba por él y él por mí, pocas veces el amor es tan correspondido; su carácter también cambio se volvió más alegre, bailábamos, jugamos cartas,… Entre él y yo existía como un código secreto, en aun intercambio de comunicación continua, mi abuelito me contaba, yo le contaba… y hoy aún sigo aprendiendo de él.(Aunque ya es estrella,sigo repasando, en mi memoria, lo vivido y lo que imagino, su consejo)
Muchas veces las palabras sobraban, me enseño con el ejemplo.
Entre mil cosas que aprendí de él, está el gusto por la marimba, su pieza favorita era “El ferrocarril de los Altos”, cuando la escucho, aun me siento en sus brazos bailando.
Aprendí,… aprendía tanto. Cuando le dio cáncer, el valor del silencio. La familia no quería que él supiera, y él sabia, y guardo silencio. Cuando ya estaba muy mal, tomaba su carro y se iba a las 3:00 am. Al hospital, con el cuidado de no despertar a mi abuelita, y no preocuparla. Ese es un detalle de amor, de los muchos que a veces nos pasan desapercibidos en el día a día.
Sus días siempre fueron enfrentados con valor, la última semana, cuando había que hacerle una transfusión y por el tipo de sangre la donante era yo, no quiso. Esa semana, me pedía que le sobara los pies, o la cabeza, como si le dieras a un niño una golosina, sabíamos que estaba muy mal, y una tarde antes de morir entre otras cosas me dijo que le sobara los pies… yo lo estaba haciendo, quizás ya nos sentía.
El domingo estábamos en misa de 9:30, antes de ir al hospital, cuando llego mi papá a decirnos que acaba de fallecer.
Han pasado los años, sigo llorando su ausencia, sigo oyendo sus consejos, y nunca dejare de extrañarlo, es de las personas que dejan huella en tu vida.

Bueno, lo que quiero compartirles es la pieza de que bailaba con él, porque hoy 29 de septiembre sería su cumpleaños, como siempre me emociono contando… a mi abuelito, no le gustaba verme llorar, siempre me pedía que sonriera, pero hoy mientras les contaba, he llorado como lo lloro a él, no sólo con lagrimas: con el alma! Y es que junto con mi papá es de las personas que más he admirado y más quiero en vida