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domingo, 27 de septiembre de 2009

PENSAR ES HACER

Piensa que tienes una rosa en la mano y hueles su aroma. Puedes disfrutarla. Tus sentidos perciben el aroma, ves su color y la tocas. Es real y está en tu experiencia.
Ahora piensa que vas a tu frigorífico, lo abres y sacas un limón. En una tabla de cocina lo partes con un cuchillo y ves como algunas gotas del limón saltan. Abres el limón y dime si tus glándulas salivales segregaron saliva. Y ¿dónde está el limón? ¿Dónde está la rosa?
Pensar es hacer.Desde que éramos niños está grabando nuestras experiencias con sus detalles y matices, las graba tan bien que las podemos recrear en nuestra mente cuando queramos porque las tenemos en nuestro archivo mental.
Recuerda el coraje que aún te da al recordar a tu amigo que te pidió prestado dinero y nunca te lo pagó. Al pensar en ese evento que sucedió hace varios años, la mente tiene la capacidad de recrearlo para que lo vivas nuevamente con todas sus emociones como si fuera real en este momento. No sólo recuerdas el evento, la sensación, sino que lo vives como si fuera hoy y repetir este tipo de emociones “ficticias” del pasado son sumamente nocivas para la salud porque vuelven a hacer daño aunque ya pasaron. Para tu mente vuelven a ser reales.
Cuantas veces no recordamos eventos negativos pasados, tristezas, celos, enojos, decepciones y cada vez sentimos esa emoción surgir y fluir en nuestro ser. La emoción puede ser tan intensa que podemos terminar con dolor en el estómago, malestar en general, pérdida de apetito o dolor de cabeza. Y lo seguimos repitiendo sin darnos cuenta que pensar es hacer. Pensar una experiencia negativa del pasado es como abrir la llaga, y hacerla sangrar nuevamente y nos sentimos mal. Lo peor de esto es que lo podemos hacer cientos de veces. Ojalá tuviéramos el hábito de sentirnos contentos, plenos, felices, risueños, saludables para así alimentar nuestro cuerpo con endorfinas y energía motivadora.
En cuanto a nuestros objetivos y metas en la vida también pensar es hacer. No hay nada que hayas hecho en tu vida que no hayas pensado primero. La idea misma pasó por tu pensamiento aunque no te hayas dado cuenta.
Si tomas una taza de café lo pensaste antes y te organizas para primero calentarlo y luego servirlo en la taza, añadirle lo que te gusta y luego tomarlo.
Quizá con el tiempo se convierta en un hábito y lo hagas en automático y digas que no lo piensas, claro que lo piensas, sólo que no te das cuenta. Tu mente aprende con gran rapidez y lo hace por programación.
Lo que veas a tu alrededor, la mesa, la silla, la computadora, el coche, lo que sea, primero fue pensado y luego hecho. Del pensar se pasa a la acción y ese pensamiento se transforma en algo tangible. Tan sencillo como que lo que no se piensa no existe. Mientras que a nadie se le ocurrió el fax, no existió. Hasta que alguien se le ocurrió que podría haber algo así, existió. Lo que no está en tu pensamiento no llega a ser. Las ideas que están en el pensamiento construyen tu mundo exterior. Nada de lo que existe en el exterior está sin antes haber pasado por el pensamiento. Nada. Por lo tanto si tus ideas, pensamientos son positivos pues crearás un mundo exterior positivo y si son negativos así será tu mundo exterior.Y a través del pensar hacemos muchas cosas. Analiza qué has hecho en tu vida hasta ahora y si no estás satisfecho cambia tu forma de pensar porque pensar es hacer.
Que nada te detiene, que tu mente está allí para tu servicio y está lista para ir acorde con tus pensamientos para que tus deseos se hagan realidad. Nada surge en el mundo material por aparición espontánea, ni por casualidad, todo fue pensado, y procesado.

FUENTE: Programacion Neurolinguistica PNL