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jueves, 24 de septiembre de 2009

SENTIMIENTOS ENCONTRADOS

No se si será el dolor de cabeza, a lo mejor es la frustración que me da cuando se me marca mas el temblor esencial. Hoy, tan solo hoy por un instante me permitiré divagar en el espacio infinito de mi mente.
Siempre nos corren miles de pensamientos cual gotas de agua de un río, y quisiéramos que ese caudal siempre fuera cristalino, hasta en los ríos se enturbia el agua, algunas veces, y si la naturaleza lo permite…quien soy yo para no tener sentimientos encontrados?
Con el sabor agridulce que te produce la frustración, con la tristeza de esfuerzos de desperdiciados, con la sensación de comprender y no ser comprendida… Anita se marcho al bosque, quería estar lejos del bullicio, lejos de la gente, quería ser solo ella. Egoísta o no, quería desaparecer, no pensar en nada, dejar la agenda atrás.
Y allá en el silencio de ruidos, más no del de la humedad que gotea sentada, en una piedra, al pie de un matiliguate, con el riachuelo enfrente, ve correr el agua y se cuestiona:
Son años de esfuerzo, se ha cansado en la vida, es como si fuese un barco de papel que se ha llevado la corriente.
La corriente sí, en ocasiones suaves y tierna y otras tantas caudal furioso, imparable que la vuela a su vida.
Aun el río tiene su nacimiento, y el final donde desahoga su caudal, - sigue cuestionándose- cuando tenia una pida por delante y tantas ilusiones. Ilusiones que se secan como charcos en verano, algunas veces hay nuevos charcos, a veces se secan los que existen para siempre.
Aun el Sol toma su descanso, no solo con el día y la noche. Pensó Anita, aún el sol tiene sentimientos encontrados, y debe dar pasó a la lluvia, en ocasiones hasta la nieve. Vuelvo y me pregunto, quién soy yo entonces para no sentirme así?
…permaneció allí, hasta que su alma se vacío por completo, ya al atardecer tuvo que regresar no queriéndolo hacer, pero el Bosque que la había comprendido, no era su lugar, melancólica dejo a tras mil pensamientos, su riachuelo. Y con fuerza renovaba, contemplo el mágico el atardecer. Suspiro profundo, y con paso firme regreso, aunque era casi de noche sabia, la que vida continuaba y ella también…