Búsqueda personalizada

lunes, 23 de noviembre de 2009

CAMINAR, CAMINAR DE CONTINUO...

Caminar… caminar de continuo,
Puedo pensar que es en el desierto, a lo mejor camino sobre el mar, si no quiero caminar: puedo intentar volar.
He empezado la vida la vida, como lo hacen lo hacen los niños en sus primeros pasos… sentarse, pararse, sentarse, caminar, titubear…
Igual que ellos, mis pasos se sintieron más seguros si una mano que me sostenía, pero luego… aunque me costo he podido dar esos primeros pasos, llegué a caminar… Los primeros pasos los dí en puntas de pie y con los pies apuntando hacia afuera.
Llegue a caminar sola, mas para ello aprendí la coordinación necesaria para comenzar, lo hice como todo: intentándolo, prueba- error.
Pude caminar, correr, saltar, pararme en un solo pié… de allí para acá: caminar de continuo, no he dejado de caminar.
Unas veces camino rápido, otras lento, a veces paro, más a veces no me detengo.
He caminado sola, lo he hecho acompañada.
Subir y bajar, escaleras aunque al principio no me anime a hacerlo solita,… en mi afán de investigar nuevos horizontes, a pesar de la advertencia de sufrir caídas peligrosas, lo he hecho, y alzando un pie tras otro, en mi caminar por la vida, he descubierto que las escaleras siempre te llevan a otro lugar, sino las subes, esta bien, pero te perderás lo hay más allá.
He subido Montañas, para lo que he desarrollado una mayor la fortaleza, pero llegar a la cima:! esa una sensación espectacular!!!, es algo que ha quedado grabado en mí, es la emoción de que he vivido! Es respirar, aire puro, ver el paisaje, saber que llegaste: Es vivir!!!
Aprendí a pararme, y a mantenerme de pie por más tiempo. También he caído, algunas veces me he raspado, pero me levantado y no he dejado de caminar, … luego esto se ha convertido en un largo aprendizaje. Buscando oportunidades en mí caminar.
Atravesar el desierto, no ha sido fácil, pero hacerlo junto a alguién, te une, en el desierto: he aprendido. Es una experiencia que me ha permitido conocer más a fondo a quienes me han acompañado en esta del parte del trayecto, es allí bajo el fuerte sol, cuando caminar en la arena es desgastante, que nos hemos animado mutuamente hasta llegar al Oasis. Caminar en el desierto, no es de las caminatas que más que más disfruto, pero es de las que más aprecio. Porque atravesar el desierto juntos: une!
También tengo que reconocer que en este caminar, a veces, para incorporarme, he necesitado respaldo. Lo más curioso es que nunca me ha faltado, y lo encontrado a menudo sonde menos lo esperaba.
He caminado, en medio de precipicios, o en los bosques de la fantasía, para esto he tenido que despertar a mi valentía, mi voluntad y mi fortaleza.
Me encanta trepar!
Mi caminar es natural. He adquirido la destreza para caminar, pararme, correr, saltar aunque algunas habilidades como caminar en puntas de pie, como se hace en ballet, no las he desarrollado..
A veces mi caminar requerirle más esfuerzo y concentración.
Me gusta caminar, pero no me gusta que obliguen hacerlo, las marchas forzadas, no son conmigo.
He caminado hacia ti, y también me alejado de ti caminando.
Mi camino no ha estado libre de obstáculos, más cuando los superado, me ha emocionado. Y llenado de felicidad. También hay algunos obstáculos que mejor los he rodeado, y luego borrado, se han quedado atrás.
Caminar… caminar de continuo, eso es la vida!

AUTOR: R.C. de Interés
FUENTE: La Vida