domingo, 1 de noviembre de 2009

SILVIA....


  • Silvia, era mi compañera de colegio.
Tendríamos 17 años, cursábamos quinto bachillerato, terminar el colegio… el sueño dorado de todo estudiante.
Toda un vida por delante, escoger carreras universitarias, pensar en casarnos, tantas ilusiones.
Era muy bonita, con buen cuerpo, cabello negro, lo usaba corto, porque además de buena alumna, era una excelente atleta, carrera de obstáculos, equitación y natación, represento varias veces, no solo al colegio, al país. Gano medallas centroamericanas. Lo cual era un gran logro.
Extrovertida, de las chicas que siempre se apuntan en todo, tocaba la guitarra, cuando visitamos el asilo de ancianos, o hacíamos alguna parodia en el colegio, la serenata a la Virgen, su voz y su guitarra, eran de cajón.
Nadie la hubiera descrito de gorda, solo ella.
En aquella época no notamos nada anormal, no comía mucho, casi nada, a la hora de almuerzo los lunes, martes, miércoles y viernes. Los jueves asaltaba cualquier lonchera, era su día de “ataque de hambre”, como ella misma decía. Nos reíamos de esta conducta, en broma… agua que hoy es jueves y nos come Silvia, y ella reía a la par de nosotras. Pero nadie le vio nada, de malo o extraordinario.
Diría que parte su personalidad era ser feliz.
Nos graduamos, y nos lo parrandeamos.
Es la época de tantas emociones, ilusiones, tu cuaderno esta listo, para empezar a escribir en él.
Luego ella se fue a España, a estudiar periodismo, otra compañera se casó, Virginia se fue a Francia, cada una en sus carreras, yo en Publicidad, nos separamos luego de vernos todos los días, a la fecha nos juntamos una vez al mes, con las limitaciones de las que van y vienen, las que no pueden, pero las que nos graduamos juntas, nos hemos seguido los pasos, a través de estos años, en vez de compañeras de clase hemos sido compañeras de piñatas, y lo que nos ha ido poniendo la vida a cada una. No hemos perdido el contacto.
Silvia regreso a los dos años, sin terminar su carrera, muy mal de salud. Era un hueso.
Y al regresar, verla y enterarnos fue una sola cosa.
Nuestra Silvia, padecía anorexia y bulimia. Juro que se sentía “gorda”, nos contó que en España se veía frente al espejo, y se veía gorda… empezó a provocarse el vomito. Al acabo del tiempo, dejo de venirle la menstruación… se le caía el pelo, sus uñas se quebraban… y ella seguía viéndose gorda.
Luego, al pasar el tiempo, su organismo ya no retenía nada, los alimentos no los absorbía su organismo. Se le cayeron algunos dientes.
Cuando regreso, estuvo en el hospital con suero y una dieta de no recuerdo cuantos miles de calorías.
Su mamá, nos dijo cuando la visten, si le van llevar algo que sean compotas de bebe. Su organismo no toleraba otra cosa.
De allí en adelante su vida, fue un ir y venir, del hospital a casa, controlar su peso, quería comer ser normal, y no podía.
Nos contó que se veía gorda todo el tiempo, que se volvió en el centro de sus pensamientos, aparte de vomitar, trataba de seguir su rutina de ejercicios, … pensó en no salir del apartamento, porque todos la verían gorda.
Nos dijo, que se pesaba unas 20 veces al menos al día. Se mentía a si misma, y sus papas cuando les hablaba por teléfono, diciendo que todo estaba bien.
A sus papas les llamo por teléfono, un amigo al que le habían pedido, aprovechando su viaje a España, le llevara una encomienda Silvia, y cuando la vio se fue de espalda, claro que no estaba gorda, estaba hecho un esqueleto. De inmediato los llamó y los puso al corriente.
Se fueron a España, en seguida, y regresaron con ella, derecho al hospital.
Silvia paso los siguientes 5 años, entre hospital y como paciente ambulatorio, ahora eran los médicos los que la pesaban continuamente.
Le dieron la extremaunción un par de veces, luego se recuperaba…
A Silvia, ya no lo importaba, ser gorda o flaca, su vida era una tortura, quería poner todo de su parte para mejorar, nos dijo varias veces, para no ver a sus papas tristes, para volver a vivir!... hace años que Silvia esta en el Cielo.
Podría tener hijos de la edad de los míos, podría hacer las galletas que hace Vivian, sonreír como lo hace Lis, vivir en el extranjero, como Anita… podría, pero no fue.

La anorexia puede ser leve y transitoria o grave y duradera. Se han comunicado tasas letales tan altas como del 10 al 20 por ciento. Sin embargo, como los casos leves pueden no ser diagnosticados, nadie sabe exactamente cuántas personas tienen anorexia nerviosa o qué porcentaje muere de ella.
La anorexia consiste en un trastorno de la conducta alimentaria que supone una pérdida de peso provocada por el propio enfermo y lleva a un estado de inanición. La anorexia se caracteriza por el temor a aumentar de peso, y por una percepción distorsionada y delirante del propio cuerpo que hace que el enfermo se vea gordo aun cuando su peso se encuentra por debajo de lo recomendado. Por ello inicia una disminución progresiva del peso mediante ayunos y la reducción de la ingesta de alimentos.

  • Si conoces a alguien que atraviese esta situación, por favor, invítalo a buscar ayuda profesional, la anorexia necesita atención médica y mucho amor en su entorno. Yo preferiría tener a mi amiga aquí.

Observaciones: Nombres ficticios, historia real


Autor: R.C. de Interés

- en Campaña Contra la Anorexia- 

Llamado a participar de Angel Cabrera: http://blog.artecar24.com/2009/10/tips-proana-y-promia-sobre-como-vomitar.html



Tienes toda la información que necesitas para saber qué y cómo aquí: www.teoriza.com/posiciona-contra-la-anorexia