sábado, 5 de diciembre de 2009

ADIOS... (POEMA)

Antes de que piensen nada, con el tema:
ADIOS, he puesto POEMA,... si es un libro de aquellos cuyas páginas son amarillas con por el pasar de los años. Sin pasta, pero en perfecto estado, fue de mi abuelita cuando joven, hoy es mio, ella me dio hace varios años,como muchos de sus libros de poesías,(no todos), en ellos que encontré letras profundas,... a la par de ellas, (en algunas pocas) con puño y letra de mi abuelita, alguna fecha... cuánto habrá vivido ella a través de las mágicas letras...¡cuánto he vivido yo a través de ellas!




Adiós:
Adiós para siempre, mitad de mi vida,
una alma tan sólo teníamos los dos;
mas hoy es preciso que esta alma divida
la amarga palabra del último adiós.


¿Por qué nos separan? ¿No saben acaso
que pasa la vida cual pasa la flor?
Cruzamos el mundo como aves de paso...
Mañana, la tumba; ¿por qué hoy, el dolor...?


¿La dicha secreta de dos que se adoran
enoja a los cielos, y es fuerza sufrir?
¿Tan sólo son gratas las almas que lloran
al torvo destino...? ¿La ley es morir...?


¿Quién es el destino...? Te arroja a mis brazos,
en mi alma te imprime, te infunde en mi ser,
y bárbaro luego me arranca a pedazos
el alma y la vida contigo... ¿por qué?


Adiós... es preciso. No llores... y parte.
La dicha de vernos nos quitan no más;
pero un solo instante dejar de adorarte,
hacer que te olvide, ¿lo, pueden...? ¡Jamás!


Con lazos eternos nos hemos unido;
en vano el destino nos hiere a los dos...
¡Las almas que se aman no tienen olvido,
no tienen ausencia, no tienen adiós!


Manuel María Flores 


Sobre el Autor: Nació en San Andrés Chalchicomula (México). Cursó estudios de Filosofía en el Colegio de San Juan de Letrán hasta 1859. Formó parte del Partido Liberal, luchó contra los franceses, estuvo preso en el Castillo de Perote y al reinstaurarse la República fue diputado. Formó parte del Liceo Hidalgo y del grupo de escritores ligado a Ignacio Manuel Altamirano, quien le prologó su primer libro, Pasionarias, publicado en 1874. En 1910 aparecieron póstumamente sus Poesías inéditas y en 1953, más de cien años después de su nacimiento, Rosas caídas, su diario. Falleció el 20 de mayo de 1885 en la ciudad de México, sumido en la pobreza y ciego.