miércoles, 15 de septiembre de 2010

CONFIESO

Confieso que no soy el mismo,
Que los años me han labrado como el campesino la tierra,
A veces he dado buena cosecha, y a veces mis nutrientes han sido insuficientes.
Confieso que mis sueños han cambiado, lo que antes era ilusion por una prenda, hoy es invaluable la salud de un hijo.
Confieso que durante un tiempo he olvidado el valor de una estrella o un calido celaje.
Confieso que de mis sonidos internos, a veces hay tanta la bulla, que no me deja apreciar el sonido del mar en un caracol o en mi memoria.
Confieso que el dolor a tocado mi puerta, y lo revivo más, aunque olvido que las alegrías han sido claramente muchas más.
Confieso que dejado de apreciar muchas cosas, por relamer las heridas, que no se pueden cambiar, en vez de seguir adelante y continuar.
Es mucho lo que hay que confesar… prefiero dejar de hacerlo, y empezar a ver lo bello de las cosas, y aunque muchas veces no las entienda en su momento, luego sabre con la sabiduría de la vida.
Por ello confieso que amo la vida, y lo que en ella encuentro.
 
R.C. de Interés