martes, 30 de noviembre de 2010

NO QUIERO DESPETAR

Son las 15:15, es la hora que Doña Amalia se sienta en su mecedora, espera las campanadas del viejo reloj a las 15:30.
A esa hora la empleada, Reina, acerca la mesita para el te, y unas cajas de zapatos primorosamente decoradas, acerca una, con un cintillo amarillo se allí encuentran unas cartas, en el fondo de la caja hay una rosa amarilla, secada dentro de algun libro, en alguna época. Lee y relee, a las 16:00 en punto, todo es metódico, Reina le sirve el te.
Leer el pasado, remembrar lo vivido, es lo que le queda a los 94 años, ya no puede bordar, ni tejer la artritis ha deformado sus manos.
Cuando llegan los bisnietos, se ilumina, siempre vestida de negro, quedo viuda con dos hijas a los 26 años, mujer regia las saco adelante, el negro nunca se lo quito, su cabello lo usaba siempre trenzado. Mas por los bisnietos, que son su alegría, se sube en un pequeño banco y saca golosinas.
De esto hace dos días, hoy esta particularmente triste, y alcanza a garabatear:

"No quiero despertar,
mis sueños no están
...se han ido ya
mi existencia termino
Los sueños, que un día
fueron realidad...
no están más, por ello
ya no quiero estar,
mi vida es ver pasar el tiempo
ya no quiero estar
la magia no esta, los colores se van
me queda pasar la vida, el tiempo.
El silencio y frió y llenan mi alma,
no quiero despertar,
quisiera volar en la eterna noche,
todo paso, mi vida se consumió
Ahora son los recuerdos,
y esperar no despertar,
no hay mas nada!!!

Tres días mas tarde Doña Amalia, esa persona que lucho con todo empuje en la vida, partió en noviembre, no despertó.

Autor: R.C. de Interés