viernes, 31 de diciembre de 2010

ZAPATILLLAS ROJAS

Es el ultimo día del año, veo por la ventana: cuanto ha pasado, cuando pasara en el próximo año, cambio mis zapatos gastados en este año, me han acompañada a la oficina, en la casa, a alguna visita, al medico con mi hija, a la compra…uff con razón están gastados, más los prefiero así, dejando huella que nítidos por no hacer nada.
Y como en el mismo cuento de Andersen…
Que el 2011, —¡Cómo brille! —como el charol..
“El soldado dijo:
—¡Lindos zapatos de baile!

Sin poder impedirlo, Karen dio unos saltos de danza, y una vez empezado el movimiento siguió bailando involuntariamente, llevada por sus pies. Era como si los zapatos tuvieran algún poder por sí solos. Siguió bailando alrededor de la iglesia, sin lograr contenerse. El cochero tuvo que correr tras ella, sujetarla y llevarla al coche, pero los pies continuaban danzando, tanto que golpearon horriblemente a la pobre y bailo sin césar hasta terminar con los pies destruidos,” como el cuento pido al verdugo me quite los pies con un hacha.

A donde nos lleve este 2011, no se, habrá lecciones que aprender, muchas cosas que compartir, fomentar la dulzura de los sentimientos, superar la amargura, quizás no lo hagamos con zapatillas rojas, pero estoy segura que pondremos sueños e ilusión, así como lo mejor de nuestro corazón.

  • ESPERO QUE TODO LO MEJOR LES ACOMPAÑE EN EL 2011
Cuento Original:Andersen
Adaptación: R.C. de Interés