sábado, 28 de agosto de 2010

SE DESPERTO!

Era de madrugada, no sabia porque despertó, no era alguna pesadilla pues no tenia un nudo en el estomago.
En su mente el compás de una música que nadie más escucharía, pues el silencio las corchetas y semicorcheas. Pasaba el tiempo y la música la acariciaba dulcemente, mientras sus pensamientos empezaban a desfilar por la mente… que el café con su amiga, que la maqueta a presentar por los pequeños…. Pero todos eran pensamientos como una estrella fugaz… de pronto emperezaron a bajar, cual niebla, las tristezas de su corazón, el destino le había dado muchas, las veía sin verlas. Su mente hacia un alto como en un semáforo en unas de ellas, se perdían en el horizonte, como difuminándose, y empezó la etapa de los recuerdos felices, sin darse cuenta, es como si le hubieran dado la vuelta al disco, las primeras sonrisas, su graduación con excelencia, tantos recuerdos que se dio cuenta que el espacio que ocupaban los no tan buenos momentos eran menores a los buenos momentos.
Dio media vuelta, como tratando de conciliar el sueño, de pronto allí estaba, su agenda, cargada de mil unas cosas, tenia una asistente muy eficiente, pero había algo que no le hacia click, las cosas en diferentes momentos se ven mejor, le pondré atención en su momento, se quedo dormida con su música silenciosa.

Autor: R.C. de Interes

“La formulación de un problema, es más importante que su solución."Albert Einstein





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jueves, 26 de agosto de 2010

IGUAL TE QUIERO....



Te quiero de Andrés Calamaro - Montaje Regina Castejón

Te quiero pero te llevaste la flor
y me dejaste el florero
te quiero me dejaste la ceniza
y te llevaste el cenicero
te quiero pero te llevaste marzo
y te rendiste en febrero
primero te quiero igual
te quiero, te llevaste la cabeza
y me dejaste el sombrero
te quiero pero te olvidaste abril
en el ropero pero igual
te quiero no me gusta esperar
pero igual te espero
primero te quiero igual
te quiero me dejaste el florero
y te llevaste la flor
pero igual
te quiero me dejaste el vestido
y te llevaste el amor
te quiero pero te olvidaste abril
en el ropero
primero te quiero igual
no sé si estoy despierto
o tengo los ojos abiertos
no sé si estoy despierto
o tengo los ojos abiertos
te quiero, no sé si estoy despierto
o tengo los ojos abiertos
sé que te quiero y que me esperan
más aeropuertos
te quiero te llevaste la vela
y me dejaste el entierro
primero te quiero igual
te quiero pero te llevaste la flor
y me dejaste el florero
te quiero me dejaste la ceniza
y te llevaste el cenicero
te quiero pero te llevaste marzo
y te rendiste en febrero
primero te quiero igual

lunes, 23 de agosto de 2010

CON LAS ALAS


Abrió sus alas, y comenzó lentamente abatirlas. El sol bañaba su vuelo, el aire era fresco , sin viento, el aroma de las flores era sutil y dulce…
De pronto empezó a llover, que cambio del trinar a los pájaros, a los truenos que la hacían estremecerse, resguardado sobre un hoja, en el viejo árbol, empezó a divagar…
Como hipnotizada veía las pequeñas gotitas a todo su alrededor…pensó es como si el agua rompiera lo malo, y alimentara de nuevo la naturaleza, y de cierta forma es así, tal como es como si tomara un baño, se hidratara y renovara fuerzas, luego saldrá el sol nuevamente…Abrirá sus alas y comenzara lentamente a batirlas...

La vida es un continuo ciclo, de nosotros depende que veamos o como lo veamos, eso se llama: Actitud

Autor: R.C. de Interés



domingo, 22 de agosto de 2010

EL PEQUEÑO BOSQUE JUNTO AL MAR

HAY UNA EXRAORDINARIA INICIATIVA PARA EL 8 DE OCTUBRE , PARA QUE LOS BLOGS, NOS UNAMOS CON EL TEMA DE SOLIDARIDAD! SEAMOS SOLIDARIOS PARTICIPEMOS!!





EL PEQUEÑO BOSQUE JUNTO AL MAR:

Había una vez un pequeño poblado separado del mar y sus grandes acantilados por un bosque. Aquel bosque era la mejor defensa del pueblo contra las tormentas y las furias del mar, tan feroces en toda la comarca, que sólo allí era posible vivir. Pero el bosque estaba constantemente en peligro, pues un pequeño grupo de seres malvados acudía cada noche a talar algunos de aquellos fuertes árboles. Los habitantes del poblado nada podían hacer para impedir aquella tala, así que se veían obligados a plantar constantemente nuevos árboles que pudieran sustituir a los que habían sido cortados.Durante generaciones aquella fue la vida de los plantadores de árboles. Los padres enseñaban a los hijos y éstos, desde muy pequeños, dedicaban cada rato de tiempo libre a plantar nuevos árboles. Cada familia era responsable de repoblar una zona señalada desde tiempo inmemorial, y el fallo de una cualquiera de las familias hubiera llevado a la comunidad al desastre.Por supuesto, la gran mayoría de los árboles plantados se echaba a perder por mil variadas razones, y sólo un pequeño porcentaje llegaba a crecer totalmente, pero eran tantos y tantos los que plantaban que conseguían mantener el tamaño de su bosque protector, a pesar de las grandes tormentas y de las crueles talas de los malvados.Pero entonces, ocurrió una desgracia. Una de aquellas familias se extinguió por falta de descendientes, y su zona del bosque comenzó a perder más árboles. No había nada que hacer, la tragedia era inevitable, y en el pueblo se prepararon para emigrar después de tantos siglos. Sin embargo, uno de los jóvenes se negó a abandonar la aldea. “No me marcharé”, dijo, “si hace falta fundaré una nueva familia que se haga cargo de esa zona, y yo mismo me dedicaré a ella desde el primer día”.Todos sabían que nadie era capaz de mantener por sí mismo una de aquellas zonas replantadas y, como el bosque tardaría algún tiempo en despoblarse, aceptaron la propuesta del joven. Pero al hacerlo, aceptaron la revolución más grande jamás vivida en el pueblo.Aquel joven, muy querido por todos, no tardó en encontrar manos que lo ayudaran a replantar. Pero todas aquellas manos salían de otras zonas, y pronto la suya no fue la única zona en la que había necesidad de más árboles. Aquellas nuevas zonas recibieron ayuda de otras familias y en poco tiempo ya nadie sabía quién debía cuidar una zona u otra: simplemente, se dedicaban a plantar allí donde hiciera falta. Pero hacía falta en tantos sitios, que comenzaron a plantar incluso durante la noche, a pesar del miedo ancestral que sentían hacia los malvados podadores.Aquellas plantaciones nocturnas terminaron haciendo coincidir a cuidadores con exterminadores, pero sólo para descubrir que aquellos “terribles” seres no eran más que los asustados miembros de una tribu que se escondían en las laberínticas cuevas de los acantilados durante el día, y acudían a la superficie durante la noche para obtener un poco de leña y comida con la que apenas sobrevivir. Y en cuanto alguno de estos “seres” conocía las bondades de vivir en un poblado en la superficie, y de tener agua y comida, y de saber plantar árboles, suplicaba ser aceptado en la aldea.Con cada nuevo “nocturno”, el poblado ganaba manos para plantar, y perdía brazos para talar. Pronto, el pueblo se llenó de agradecidos “nocturnos” que se mezclaban sin miedo entre las antiguas familias, hasta el punto de hacerse indinstinguibles. Y tanta era su influencia, que el bosque comenzó a crecer. Día tras día, año tras año, de forma casi imperceptible, el bosque se hacía más y más grande, aumentando la superficie que protegía, hasta que finalmente las sucesivas generaciones de aquel pueblo pudieron vivir allá donde quisieron, en cualquier lugar de la comarca. Y jamás hubieran sabido que tiempo atrás, su origen estaba en un pequeño pueblo protegido por unos pocos árboles a punto de desaparecer.

Autor: Pedro Pablo Sacristan


ENSEÑAZA: hacer el bien y ayudar a los demás es una actitud que termina extendiéndose