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viernes, 25 de febrero de 2011

TENGO EL ALMA VACIA

Voltio a ver su vida… y la sintió como una sombra. Ha luchado no se puede decir que no hasta que hace un tiempo, dejo de hacerlo ( tiro la toalla) y se dejo que la inercia la llevara a donde lo llevara.
Le habían engañado de muchas formas, sentía que su vida había sido un farsa, tomo una bocanada de su pipa, y divago con el humo, más que la pipa le gustaba su aroma, caso contrario a muchas personas, así había sido siempre. Creía y defendía sus verdades, era un líder innato. Cuando se proponía algo, lo hacia, aunque cayese y se levantase, solía lamer sus heridas solo, no era de los que cuentan que les ocurre, y en contra parte estaba siempre preocupado por sus amigos, era muy querido, tenía un alegría que se transmitía aun en los momentos duros. Su adicción era el trabajo y su bendición, el grupo de amigos que fue formando a través de los años, gente que enriquece.
Había también gente que le quería pero le lastimaba, sin querer como suele pasar o por envidia.
Curioso con las pocas personas que tubo roces, por ejemplo el subgerente de una empresa, logro llevarla y hoy son grandes amigos.
Era ameno, había estudiado muchas cosas, hacia empatia, se fijaba realmente en las personas, por ello le dolían más los engaños. Objetivo y susceptible a la vez.
Los últimos giros que había dado la vida para él, habían sido ya mucho, el mundo le pesaba y dejo de hacer, dejo salir, de trabajar, se había acomedido a un presupuesto que no era, ni por asomo lo que estaba acostumbrado a ganar. (esto ya le preocupaba, pero no quería regresar al mundo) Debía hacerlo, no podía.
Levanto muros, dejo a todos que no dejaban de extrañarse del cambio fuera de él, ni contados con las dos manos estaban los que habían quedado adentro. Al principio insistían le llamaban, le decían que fueran a tomarse un par de whiskys, que se juntaran a almorzar, quera el cumpleaños de Fulano, que era el entierro de Sutano, nada, estaba dentro de su mundo a salvo.
Así como al domesticar los animales se van volviendo mansos, el se fue volviendo huraño. Nada tenia sentido.
Estaba a la mitad de su vida o no vida (porque esto no era vivir), era solo dejar pasar dejar de hacer…
Su menta daba vueltas, en la noche derepente había un chispazo de luz y pensaba para si mañana hare esto y lo otro… mañana ya era diferente ya estaba en la apatía.
Estos últimos engaños, no se los perdonaba a él mismo, como pudo ser tan crédulo, su autoestima estaba hasta el suelo. La vida le había dado un gran revés.
Aprendió a ser diplomático cuando algo era ineludible, se arreglaba y sonreía, con lo que demás quedan tranquilos.
Y regresaba a su mundo de cristal, para que no se rompiese.
Por que no terminar de una vez con este dolor? Lo había analizado mil veces, tenia mil maneras, más había alguien que no podría pasar por esto, su familia y su minúsculo circulo, no merecían ese dolor, ese estigma. Si realmente se encontraba en la mitad de su tiempo (insisto no era vida), por ellos tan solo por ellos, valía la pena seguir respirando, y no desparecer, más ello no impide que tenga el alma vacia.

Autor: R.C. de Interés
Basado en una conversación, y autorizada a ser contada, sin mencionar nombres.




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