Búsqueda personalizada

lunes, 21 de febrero de 2011

UN CAFE

En el Ford Focus azul 2,008, iban Sonia e Irene dos amigas de la infancia charlando de los recuerdos de la época de sus estudios. Cuando Irene le dice a Sonia para, para o da la vuelta más lentamente 
- ¿Por qué? Pregunto Sonia
- Es que me pareció ver a Miguel, en el café de la esquina, y recién son cuarto para las tres, y el termina de trabajar a las 5:00pm.
- No puede ser Miguel ha sido un buen esposo de Carmen (otra compañera de colegio), no creo que tenga una cita, ni creo que este desempleado, …oh pobre Carmen! Quien sabe que se trae su marido
- Nada bueno te lo aseguro pues en vez de estar en el trabajo o en casa, esta aquí, desparramado en una silla, ve tu a saber?
- Por si las moscas daremos una vuelta el parque y regresamos a ver si el descarado de Miguel aun se encuentra allí.
Dieron la vuelta, la mente se les sobre revolucionaba, pobre Carmen y ella tan dulce y sus tres hijos y siendo traicionada de esa forma a plena luz del día.
Volvieron a pasar y en la esquina en el café seguía Miguel, ahora se hacia el desentendido leyendo un libro o algo.
Ya eran casi las 5:00pm. El tendría que ir a casa a y nada.
“Como buenas amigas” decidieron poner a Carmen al tanto…
-Halo
-Carmencita te tenemos en speaker somos Irene y Sonia
- Qué gusto cuando nos tomamos un café? Será genial volver a vernos
-Gusto???, no lo tomes a mal, pero por la amistad que nos une, queremos decirte...Que hemos visto a Miguel sospechosamente en el café de la esquina del parque desde el cuarto para las tres, ...sale de trabajar él a las 5:00pm?
-ohhhhhhhhhh
-para que estés prevenida cuando llegue a casa, revisa el perfume, las manchas en el cuello de la camisa, cualquier cosa extraña, un cabello…
- Ha sido un gusto hablar con ustedes y Carmen colgó.
Cuando llego Miguel, Carmen le esperaba… jaja te dejo plantado otra vez el cliente
-Sí, cómo lo sabes? Pero es un cliente importante aunque tenga sentarme en el café de aquí al fin del mundo valdrá la pena. Insistió, cómo lo sabes?
---Carmen le contó la llamada de sus “amigas”

Ambos se abrazaron y rieron un buen rato, pues la confianza entre ellos era producto de una comunicación continua.

Autor: R.C. de Interés
Historia Ficticia

Lo peor que hacen los malos es obligarnos a dudar de los buenos. Jacinto Benavente