lunes, 19 de septiembre de 2011

POR QUE A MARGARITA DEBAYLE DE RUBEN DARIO?


Margarita Debayle Sacasa de Pallais (nació el 4 de julio de 1900, León, Nicaragua - murió el 19 de diciembre de 1983, Lima, Perú). Conocida a nivel mundial, por ser la famosa musa, que inspiro, al poeta Rubén Darío en su poema A Margarita Debayle.

Fue hija del Dr Louis Henri Debayle conocido como "El Sabio Debayle", un importante médico de origen francés. Su madre fue doña Casimira Sacasa Sacasa de Debayle, quien fue hija del presidente Roberto Sacasa y Sarria y hermana del presidente Juan Bautista Sacasa. Por lo que por su  línea materna, Margarita provenía de una de las familias más distinguidas e importantes a nivel político del país, además que estaba ligada con lazos familiares con la mayoría de las familias criollas de Nicaragua.
En 1908, Rubén Darío fue invitado a la casa de verano de la familia Debayle, en la isla del Cardón. Ahí en una tarde cerca de la playa, sentado en una roca, escribió el famoso poema a la entonces, niña Margarita, quien le había pedido que le escribiera un cuento en versos.
Margarita y su hermana Salvadora Debayle fueron enviadas a Bélgica a estudiar. En 1914, al estallar la Primera Guerra Mundial, fueron trasladadas a Londres, Reino Unido, y posteriormente a Filadelfia, Pensilvania, Estados Unidos, en donde estudiaban en Beechwood School, Jenkintown. Concluyó sus estudios en Boston.
Se casó con su pariente Noél Ernesto Pallais con quien tuvo dos hijos: Noél y Luís Pallais Debayle. Vivió la mayor parte de su vida en su Nicaragua natal hasta la Revolución Sandinista de 1979, que expulsó del poder a su sobrino Anastasio Somoza Debayle.
Como toda su familia, Margarita salió al exilio en 1979, falleció en Lima, Perú en Diciembre de 1983.
En mayo del 2010 sus cenizas fueron depositadas en la Catedral de León, Nicaragua, cerca de la tumba de Rubén Darío y la de sus padres.
Margarita Debayle de Pallais fue abuela de la periodista y escritora Maria Lourdes Pallais y del joven Marcel Pallais, asesinado a los 24 años de edad, durante la época de la revolución. (1)








A MARGARITA DEBAYLE




"Margarita está linda la mar, y el viento, lleva esencia sutil de azahar; yo siento en el alma una alondra cantar; tu acento: Margarita, te voy a contar un cuento:
Esto era un rey que tenía un palacio de diamantes, una tienda hecha de día y un rebaño de elefantes, un kiosko de malaquita, un gran manto de tisú, y una gentil princesita, tan bonita, Margarita, tan bonita, como tú.
Una tarde, la princesa vio una estrella aparecer; la princesa era traviesa y la quiso ir a coger.
La quería para hacerla decorar un prendedor, con un verso y una perla y una pluma y una flor.
Las princesas primorosas se parecen mucho a ti: cortan lirios, cortan rosas, cortan astros. Son así.
Pues se fue la niña bella, bajo el cielo y sobre el mar, a cortar la blanca estrella que la hacía suspirar.
Y siguió camino arriba, por la luna y más allá; más lo malo es que ella iba sin permiso de papá.
Cuando estuvo ya de vuelta de los parques del Señor, se miraba toda envuelta en un dulce resplandor.
Y el rey dijo: —«¿Qué te has hecho? te he buscado y no te hallé; y ¿qué tienes en el pecho que encendido se te ve?».
La princesa no mentía. Y así, dijo la verdad: —«Fui a cortar la estrella mía a la azul inmensidad».
Y el rey clama: —«¿No te he dicho que el azul no hay que cortar?. ¡Qué locura!, ¡Qué capricho!... El Señor se va a enojar».
Y ella dice: —«No hubo intento; yo me fui no sé por qué. Por las olas por el viento fui a la estrella y la corté».
Y el papá dice enojado: —«Un castigo has de tener: vuelve al cielo y lo robado vas ahora a devolver».
La princesa se entristece por su dulce flor de luz, cuando entonces aparece sonriendo el Buen Jesús.
Y así dice: —«En mis campiñas esa rosa le ofrecí; son mis flores de las niñas que al soñar piensan en mí».
Viste el rey pompas brillantes, y luego hace desfilar cuatrocientos elefantes a la orilla de la mar.
La princesita está bella, pues ya tiene el prendedor en que lucen, con la estrella, verso, perla, pluma y flor.

Margarita, está linda la mar, y el viento lleva esencia sutil de azahar: tu aliento.
Ya que lejos de mí vas a estar, guarda, niña, un gentil pensamiento al que un día te quiso contar un cuento." (2)


(1) Fuente Consultada: http://es.wikipedia.org/wiki/Margarita_Debayle

(2) Autor del Poema: Rubén Dario

Fotografía: R.C. de Interés