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sábado, 17 de septiembre de 2011

UN TAL VEZ...

UN TAL VEZ
Necio de mí se dijo a sí mismo, mientras tomaba su sombrero, y salía a la calle.
Sin rumbo fijo, quería escapar de sus pensamientos, dejar de vagar en lo que la memoria evoca.
La vida ha pasado, a sus años, no puede, no debiera seguir royendo la misma historia.
Como el destino, manipulo su corazón, … no realmente no fue el destino, se volvió a decir, “he sido yo mismo”, frunció el seño, y recordó: no fue una, ni dos, fueron más las oportunidades, que tuvo para volver sus pasos, más el orgullo no lo permitió.
Ahora muchos años después, sólo, condenado al sufrimiento de la soledad, por su necedad, de no dar su brazo a torcer, su orgullo lo atrapó y no puedo ceder.
Puede percibir, cuan diferentes pudieron ser las circunstancias, que ha vivido, en vez de vientos, quizás una brisa sutil, seguro no estaría solo, tendría con quién compartir, se quedaría en casa, en lugar de lanzarse a la calle, rumiando siempre: UN TAL VEZ!


Autor:R. C. de Interés