Si pudiera vivir nuevamente mi vida, en la próxima trataría de cometer más errores. No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. Sería más tonto de lo que he sido, de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad. Sería menos higiénico. Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos. Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería más helados y menos habas, tendría más problemas reales y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolíficamente cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría. Pero si pudiera volver atrás trataría de tener solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos; no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin un termómetro, una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas; si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios de la primavera y seguiría descalzo hasta concluir el otoño. Daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres, y jugaría con más niños, si tuviera otra vez vida por delante.
Pero ya ven, tengo 85 años... y sé que me estoy muriendo.
--Poema atribuido a Jorge Luis Borges, pero cuyo real autor sería Don Herold o Nadine Stair.
Esta frase me movio a traerlo: "Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos; no te pierdas el ahora."
Tendría quizás uno seis años, como mi vestido de pana, zapatos de charol y calcetas volteadas (era lo que se acostumbraba). Fui con mi mamá y mis hermanas a una piñata, todo super! Soplamos el pastel, quebramos la piñata, habían algodones mi delirio, y a la hora de irse las sorpresas eran surtidas. A mis hermanas les tocaron, que anteojos de forma de estrella de plástico, a otra un hula hula …..unos jacks. Qué , qué? Me toco a mi un pollito, inmediatamente le puse Bartolomé, (no se porque), yo lo apretaba, creo que no volvió a tocar suelo. Por la noche mi mamá lo coloco en una cajita de zapatos, con algo de tela y lo puso otra lamparita de noche, pegada a la pared, para que durmiera calientito. Todo bien hasta allí. Entonces dispuse que Bartolomé no tenia almohada y yo sí, y que estaría mas caliente en mi cama. Lo pase a mi cama y estuve acaraciendole hasta que me dormida. Ayuda! Mami! Hay ay! Que hacemos!....hay que llevarlo donde mi tío, que era mi pediatra, Mami, Mami….. Mi mamá se levanto sobresaltada ante los gritos, sin entender que ocurría y voló al dormitorio. Yo lloraba y gritaba, mis hermanas no perdían movimiento, se contagiaron y empezaron a llorar por Bartolomé Allí estaba Bartolomé, casi plano, con el pico abierto, un poco de sangre, completamente aplastado en mi cama!!! Mi mamá dijo que no llevaría a ningún lado, que estaba muerto, por mis necedades, todas llorábamos, el jardinero abrió un hoyo en el jardín, y lo enterramos. Esa es la historia de de Bartolomé, el pollito que murió aplastado.