viernes, 6 de julio de 2012

VOLVER A NAVEGAR


Deja de llorar – le dijo, con tono sereno, como si no estuviese pasando nada.
Ella llevo lentamente su mano a la mejilla, quito las lagrimas, que salían, más con rabia de impotencia que con dolor. Pensó para sí misma, que fácil decirlo, como si tuviese un botón, que pudiera apacharme y controlar a voluntad, lo que siento, -“por Dios, ni que tuviera Horchata en las venas”- me dice que me deja, y quiere que lo tome tan tranquila como una uva, …
- las realidades yo las vivo - continuaba su mente hablándole, mientras el seguía, con no se qué discurso.

Ella, ya no lo escuchaba… ahora su conversación era interna, “apachar un botón” tampoco lo había poder hacer cuando su felicidad era incontenible, al saber que esperaba, la llegada de su hijita Alejandra, que sonrisa imborrable!!!

“apachar el boton”,  y dejar de sentir el orgullo, cuando la Junta Directiva de la Oficina, le premio por su trabajo. …

No ella no traía un set de botones, ni para las buenas, ni para las malas, vivía la realidad de su viaje, era como un continuo navegar, en ocasiones, en a toda vela, otras veces anclada, … en tormentas, en días soleados, …

Esta vez un nuevo cambio… radical, pensaba,  habría cosas que tirar por la borda, suspiro, …se serena, para volver a navegar, …soltar anclas… el cambio no lo había decido ella, venia, … existían más anclas de las había imaginado … una por una (pensó)… así lo hizo… fue un proceso

Lo logro, no fue fácil… volvió a navegar ¡! 

Autor: R.C. de Interés