sábado, 10 de marzo de 2012

LA CIMA DE LA VERDAD

... Tras pasar los tres castillos subio finalmente desgarrándose los dedos por culpa de las afiladas rocas. Entonces antes de llegar a la cima encontró una inscripción, que decía: “Aunque este Universo poseo, nada poseo, pues no puedo conocer lo desconocido si me aferro a lo conocido” no sabía lo que quería decir y consideraba que era muy injusto ya que no podía pensar estando colgado de una roca.
Entonces comprendió que tenía que liberarse totalmente. Dudó durante unos segundos, pero al final se convenció con ayuda de Sam (su yo interior) y decidió arrojarse al vacío.

Mientras descendía recordaba cosas de su infancia y logra liberarse de todo lo que arrastraba. Entonces comenzó a elevarse y cuando se dio cuenta estaba en la cima de la montaña. 
Terminó por emocionarse y lloró, eran lágrimas que provenían del corazón por lo que estaban tan calientes que se derritió la última parte de la armadura. 
Ahora si era totalmente libre, había comprendido que el universo y él eran uno solo y ahora tenía un mayor resplandor.
"Entendió que la vida consistía en el amor, y todo lo que la formaba lo era."

Fragmento del Caballero de la Armadura Oxidada de Robert Fisher

Nuestro aprendizaje por la vida es de continúo, siempre una actitud positiva, nos dará un mayor crecimiento personal. Mucho de encontrar el éxito también depende de conocernos a nosotros mismos

R.C. de Interés

viernes, 9 de marzo de 2012

CHAPINES...

" El tipo del verdadero y genuino chapín, tal como existía a principios del presente siglo, va desapareciendo, poco a poco, y tal vez de aquí a algún tiempo se habrá perdido enteramente. Conviene, pues, apresurarse a bosquejarlo antes de que se borre por completo, como se aprovechan los instantes para retratar a un moribundo cuyo recuerdo se quiere conservar. El chapín es un conjunto de buenas cualidades y defectos, pareciéndose en esto a los demás individuos de la raza humana pero con la diferencia de que sus virtudes y sus faltas tienen cierto carácter peculiar, resultado de circunstancias especiales. Es hospitalario, servicial, piadoso, inteligente; y si bien por lo general no está dotado del talento de la iniciativa, es singularmente apto para imitar lo que otros hayan inventado. Es sufrido y no le falta valor en los peligros. Es novelero y se alucina con facilidad; pero pasadas las primeras impresiones; su buen juicio natural analiza y discute, y si encuentra, como sucede con frecuencia, que rindió el homenaje de su fácil admiración a un objeto poco digno, le vuelve la espalda sin ceremonia y se venga de su propia ligereza en el que ha sido su ídolo de ayer. Es apático y costumbrero; no concurre a las citas, y si lo hace, es siempre tarde; se ocupa de los negocios ajenos un poco más de lo que fuera necesario y tiene una asombrosa facilidad para encontrar el lado ridículo a los hombres y a las cosas. El verdadero chapín (no hablo del que ha alterado su tipo extranjerizándose), ama a su patria ardientemente, entendiendo con frecuencia por patria la capital donde ha nacido; y está tan adherido a ella, como la tortuga al carapacho que la cubre. Para él, Guatemala es mejor que París; no cambiaría el chocolate, por el té ni por el café (en lo cual tal vez tiene razón). Le gustan más los tamales que el vol-au-vent, y prefiere un plato de pipián al más suculento roastbeef. Va siempre a los toros por diciembre, monta a caballo desde mediados de agosto hasta el fin del mes; se extasía viendo arder castillos de pólvora; cree que los pañetes de Quezaltenango y los brichos de Totonicapán pueden competir con los mejores paños franceses y con los galones españoles; y en cuanto a música, no cambiaría los sonecitos de Pascua por todas las óperas de Verdi. Habla un castellano antiquísimo: vos, habís, tené, andá; y su conversación está salpicada de provincialismos, algunos de ellos tan expresivos como pintorescos. Come a las dos de la tarde: se afeita jueves y domingo, a no ser que tenga catarro, que entonces no lo hace así le maten; ha cumplido cincuenta primaveras y le llaman todavía niño fulano; concurre hace quince años a una tertulia, donde tiene unos amores crónicos que durarán hasta que ella o él bajen a la sepultura. Tales son, con otros que omito, por no alargar más este bosquejo, los rasgos principales que constituyen al chapín legitimo; del cual, como tengo dicho, apenas quedan ya unas pocas muestras. "

FUENTE: (fragmento) "CUADROS DE COSTUMBRES", JOSE MILLA Y VIDAURRE(1)

(1)José Milla y Vidaurre (4 de agosto de 1822-30 de septiembre de 1882) -también conocido como Pepe Milla- fue un escritor, novelista e historiador guatemalteco, que también escribió bajo el seudónimo de Salome Gil, un anagrama de su nombre. Su vida estuvo ligada a las letras y al servicio público tras ocupar alrededor de una docena de puestos como funcionario. También se destacó como periodista y poeta (http://wikiguate.com.gt/wiki/Jos%C3%A9_Milla_y_Vidaurre)










R.C. de Interés
- con literatura y música guatemalteca-

CUATRO VERDADES


1.- Si caminar fuese saludable, el cartero..... Sería inmortal
2.- La ballena nada el dia entero, solo come pescado, solo bebe agua 
y...es gorda!.

3.- El conejo corre, salta, es vegetariano, y... Vive solamente de 8 a 10 años.
4.- La tortuga no corre, no salta, llega ultima, no se apura por nada... 
Y...vive 450 años!

Conclusion: 
Al diablo con el ejercicio y la dieta 






domingo, 4 de marzo de 2012

LA METÁFORA DEL CUARTO DE BAÑO





 Si dos personas viven en un apartamento y hay dos cuartos de baño, entonces los dos tienen libertad para usar el cuarto de baño cuantas veces quieran y pueden estar en el cuarto de baño todo el tiempo que deseen y para lo que deseen usarlo. Y todo el mundo cree en el derecho a cuarto de baño y en la libertad a usarlo cuando le apetezca, nadie está en contra de eso, todos creemos que debería estar hasta en la Constitución. Pero si hay veintidós personas en el apartamento y solamente dos cuartos de baño, no importa cuánto crea la gente en la libertad y el derecho a cuarto de baño, porque tales cosas no existen. Entonces hay que establecer turno para cada persona para usar el baño, se tienen que establecer normas como que no puedes usarlo para cortarte las uñas, solo para necesidades y ducharte, lo que tendrás que hacer en poco tiempo… tienes que golpear la puerta para entrar… “¿Aún no estás listo?”… y así. De la misma manera la democracia no sobrevive cuando hay superpoblación. La dignidad humana no puede sobrevivir a ello. La comodidad y la decencia no pueden sobrevivir a ello. A medida que crece la población planetaria el valor de una vida no solamente declina, sino que al final desaparece. Ya no importa si alguien muere. Cuanta más gente hay, menos importa cada individuo

Espero que el valor de cada persona, nunca desaparezca
R.C. de Interés