viernes, 17 de julio de 2009

QUERERSE A SI MISMO HACE MILAGROS


Esta tortuga aprendió a amarse incondicionalmente, su realidad exterior, que refleja con precisión cómo es su mundo interno, también dejó de  imponerle 
condiciones.

Seguramente puso en marcha,
para su beneficio y para
el de los demás, el siguiente
círculo virtuoso:
1 - Porque se quiere se siente
muy bien, a gusto consigo  misma. A los demás, entonces, les resulta fácil quererla.
2 - Quererse y saberse querida hace que se sienta plenamente feliz.
3 - Y sentirse plenamente feliz provoca que, naturalmente,
irradie amor hacia los demás y hacia ella misma.
Paradójica-mente, es mucho más útil ahora que cuando tenía pretensiones de protagonismo excluyente.
Por su expresión, finalmente, podemos adivinar cuál es el secreto de esta tortuga: 
- "está completamente conforme con ser ella misma y siente una profunda gratitud por ser quien es, aunque le haya tocado en suerte ser, en esta vida, simplemente una tortuga…"

Fuente: Axel Piskulic

Agradecer, quienes somos y como somos, es más que bueno y aumenta nuestra "autoestima" y seremos más felices,  y cuando lo somos lo proyectamos, y todo nuestro entorno tendrá más "armonía"

R.C. de Interés