Esta tortuga aprendió a amarse incondicionalmente, su realidad exterior, que refleja con precisión cómo es su mundo interno, también dejó de imponerle
condiciones.
condiciones.
Seguramente puso en marcha,
para su beneficio y para
el de los demás, el siguiente
círculo virtuoso:
1 - Porque se quiere se siente
muy bien, a gusto consigo misma. A los demás, entonces, les resulta fácil quererla.
2 - Quererse y saberse querida hace que se sienta plenamente feliz.
3 - Y sentirse plenamente feliz provoca que, naturalmente,
irradie amor hacia los demás y hacia ella misma.
Paradójica-mente, es mucho más útil ahora que cuando tenía pretensiones de protagonismo excluyente.
Por su expresión, finalmente, podemos adivinar cuál es el secreto de esta tortuga:
- "está completamente conforme con ser ella misma y siente una profunda gratitud por ser quien es, aunque le haya tocado en suerte ser, en esta vida, simplemente una tortuga…"
Fuente: Axel Piskulic
Agradecer, quienes somos y como somos, es más que bueno y aumenta nuestra "autoestima" y seremos más felices, y cuando lo somos lo proyectamos, y todo nuestro entorno tendrá más "armonía"
R.C. de Interés
Es bueno quererse, consentirse y hasta es bueno premiarse cuando llegas a una de tus metas. Cuando uno se sonrie, los demás te sonrien. Sonreirse con uno se alcanza cuando estas agusto en como eres y lo que haces
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