martes, 5 de julio de 2011

UN MUEBLE MAS

Hará 6 años que le  asaltaron, y frente a sus ojos vió y vivió, lo era suficiente para cambiarle la vida.
Lo que nadie sabia, ni ella sospechaba, es que era el inicio de un calvario de eventos.
La tragedia del asalto, en vez de hacer que su matrimonio se afianzara, hizo que se cayeran muchas vendas de sus ojos,... él estaba, pero pudo ver, claramente que él no le amaba, sí estaba a su lado, era por el club de Golf, el carro, el velero, los restaurantes, la sociedad que ella representaba para él, y por su puesto su tarjeta de crédito y su chequera. 
Moría de dolor, aun muere, porque  le amaba de verdad, con el corazón; más la situación se volvió insostenible, asistió terapia de pareja, a la que él simplemente dejo de llegar, al principio ponía excusas, luego ni se molesto en darlas. 
No objeto el divorcio, y en menos de un año ya se había casado.
En el intermedio cuando a él, le extirparon un nódulo de pulmón, ella se volvo a cuidarle, sin siquiera pensarlo. Ahora sabe la diferencia en un amor incondional a uno unilateral.
Por supuesto atravesaba una seria depresión, iba a terapia y tomaba medicamentos, más cada día pesaba más que el otro.
Los fines de semana no se bañaba, ni cambiaba, se le olvida comer, sino fuera por la rutina del trabajo se le hubiera olvidado existir.
Cuando por razones de mercado, la empresa, en la que trabajaba, dio un revés, quebró y cerró sus puertas. Justo lo que faltaba, de una vida completa, llena de felicidad, en seis años, su vida se había hecho polvo, de todo su esfuerzo y perseverancia por años no quedaba nada, busco y busco trabajo, más con la rescesión, la empresas preferían dos de 15, que uno de 30, como dice la canción, poco a poco fue dejando medicamentos y terapia, pues ya no tenia seguro médico y su presupuesto apretaba.
Sus amigos llamaban frecuente al inicio, con el tiempo se fueron diluyendo las llamadas, no salía, no hablaba, muchas cosas se le olvidaban, algunos terminarían con ese tiempo estéril, ya ni eso le interesaba. 
No entendía, jamás lo entendería, dejo de pensar en ello, en todo. Solo transcurría el tiempo, ya no se sentía persona, era como un mueble más.


Autor: R.C.de Interés
Fotografía: R.C. de Interés