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domingo, 2 de octubre de 2011

EL AIRE

Sospecho que le aire, a pesar de ser un cuerpo sutil, sin olor, color ni sabor, debe ser una comida y bebida excelente, pues de muchos he oído decir que, viven del aire, y que no pocos he visto en las calles bebiéndose los vientos. 
Hay algunos que ni no nos los comemos, ni no nos lo bebemos, pero no sirve para fabricar en él. En cuanto a mí, declaro con toda sinceridad que en la vida real, No me ha proporcionado, jamás goces, tan exquisitos como los que con mucha frecuencia me regala mi propia imaginación, cuando se divierte en construir castillos en el aire.

¡Oh cuán fácilmente cambia el sujeto de quien hablamos! Con solo que le le antepongamos la preposición disyuntiva "des", no lo conocerá la madre lo que lo dio a luz. Un desaire no es algo contrario al aire. Es una cosa que nada tiene que ver con él.

Y sí le damos el tratamiento don, ¿Qué sucederá? Que don aire o donaire, deja de ser enteramente aquel compuesto de oxigeno, azoe vapor de agua, etc. Y se convierte en una chanza ingeniosa, una agudeza.
¿Será verdad que muchos se enamoran del aire? De algunas mujeres he oído decir: “ Es fea pero, ¡qué aire! Sólo por él se lleva detrás de sí las voluntades” No sin razón pues, canta una copla popular de España:

YO ME ENAMORE DEL AIRE,
DEL AIRE DE UNA MUJER:
COMO LA MUJER ES AIRE
EN EL AIRE ME QUEDÉ.

Y por cierto no hay situación peor que el que se queda en el aire.
Salir con el ya es otra cosa. Es lo que procuramos todos y no logramos siempre.

AUTOR: Fragmento: El Canasto del Sastre, José Milla y Vidaurre

La narrativa histórica, de José Milla y Vidaurre, es algo que siempre he encontrado en sus libros, este autor guatemalteco, conocido también como Pepe Milla, firmaba con el anagrama Salomé Gil, periodista y autor de muchos libros con costumbrismo, nos suele pintar personajes, de su tiempo y nos transporta por los antiguos lugares de Guatemala

R.C. de Interés