-La dicha de asustar es profunda y duradera; nunca me cansa- me dijo.
Tras un minuto de reflexión, le dije: -Es verdad; pues yo también he conocido esa dicha.
-Sólo quienes están rellenos de paja pueden conocerla -me dijo.
Entonces, me alejé del espantapájaros, sin saber si me había elogiado o minimizado.
Transcurrió un año, durante el cual el espantapájaros se convirtió en filósofo.
Y cuando volví a pasar junto a él, vi que dos cuervos habían anidado bajo su sombrero.
Autor: GIBRÁN KHALIL GIBRÁN


13 comentarios:
Mmmmmmm, pensaremos ;) TQM
Besos enormes
Creo que no era un elogio precisamente...
Besos
¡Muy filosófico! Con este relato de Gibrán que has elegido mi querida Regina, nos (bueno, me) has puesto a pensar...Creo que la interpretación de su significado es muy subjetiva...Para mí, el autor ha querido decir que quien disfruta "asustando" a los demás, está "vacío por dentro"...pero, como el espantapájaros un año después, se puede cambiar de actitud...
`¿Usted qué opina R.C.?´
¡Un abrazo!
Hola amiga Regina,
Sin duda no era un elogio...Hay gente tan vacía que es la única forma que encuentran para que se fingen en ellos,para tener la impresión de existir.Pero yo creo que actuar así puede ser a veces también un síntoma de falta de seguridad en si mismo.
Besos,y un fuerte abrazo.
Como l@ amiga Sagitario pienso que no era un halago precisamente...
Besos RC,
Un relato certero de este mundo de dos caras, si lo aplicamos a las sociedad es la defensa que se tiene al sentirnos cada vez más frágiles.
Un abrazo.
Mmmm mi querida Chary, salvo que te guste estar sola, alejas a los demás de tí. TQM, mi niña
Asi es mi querido Canoso, asustar a los demás no es una dicha y relleno de paja, no es un piropo, un fuerte y especial abrazo, mi querido amigo
Claro, Laura M.C. se puede cambiar, de echo el espantapajaros cambio, un fuerte abrazo mi niña
Mi amigo Eric, pienso como tu, cuando las personas vociferan, gritan, tratan de intimidar a las otras, es gusto porque son inseguras y quieren como hacer un cortina, para que no se vea, su baja autoestima, comparto yu punto. Un fuerte abrazo
Adrian, desde el punto de vista de la sociedad, "La dicha de asustar es profunda y duradera", cada vez te intimida más, y es más difícil salir triunfador en ella. Un fuerte abrazo, mi amigo
M encantata este relato de Gibran, Asustar a los demás no es una dicha y relleno de paja, no es un piropo, acarrea desgracia.
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