sábado, 28 de julio de 2012

JUGO DE NARANJA

Desayunaba, como es costumbre, casi todos los sábados con mi abuelita, mi Aby, cuando entre en cuenta que ya tiene noventa años, su mente es lúcida, en ocasiones, se le va alguna palabra; mucho menos que a mí, las dos nos entendemos a las mil maravillas, casi siempre, esta al día en las noticias, las del tiempo y medicina son sus favoritas, no falta alguna enfermedad rara, que descubra en Discovery Channel, que le pase a ella, hoy llevaba anotado en un papel, la que tenía: Síndrome de Hutchinson-Gilford, - madre pura, pensé para mi, tratando de no reírme, “no de ella, ni de la enfermedad”, sino que esta vez, no habría puesto atención, de que se trataba, ni que discutirlo con ella, tampoco; a la vez que me inspiro una gran ternura, en su afán de llamar un poco más mi atención- no toque,  ni rebatí, ni profundice el tema, sólo me pare, la abrace apretado y le di muchos besos, se me resbalo un lagrima, que borre, y le dije que había oído que la naranja era muy buena, para ayudar en esta enfermedad, una sonrisa ilumino su cara…:le habían prestado atención.
Le entregue una postal que recientemente encontré en sus libros de poemas, que me heredó, y dijo:
- Y esto?
- Aby, estaba entre tus libros de poesía
- De quién es ¿?
- Del Padre Benito
- Mnnnm, me lo lees, no traje mis lentes ( es que es, toda coqueta, evita usar lentes en publico)
- …. Muchos Saludos…
- Es que la vida pasa en un Santiamén, allí tu mamá, no se había casado, tú no habías nacido, yo no había enviudado, …había…había…había…

Miles de anécdotas, que ya conozco, pero que me las vuelvo a disfrutar, con inmenso cariño, tiene 30 y pico de nietos y 20 y pico de bisnietos, que se pierden este tesoro, yo me lo disfruto cuando menos una vez a la semana, y es de lo mejor que la vida me da…
Puedo pedir otro jugo de naranja, por lo de mi enfermedad?
- ¡Claro puedes pedir todo el que quieras!
- Puedo preguntarte algo?
- Si Aby, dime?
Por qué guardaste la postal, y me la trajiste, en vez solo tirarla?
- Porque es tuya, no mía, es un buen recuerdo para ti, y además mira: nos ha hecho pasar un gran momento!
- Si, cuando me muera, te la heredo, aunque como me voy a curar con el jugo de naranja, tendrás que esperar
- Si Aby, tienes que tomar mucho jugo de naranja, antes de llevarte a casa, al salir del restaurante, vamos al super, te voy a comprar, varios litros de jugo de naranja.
-  Ya pagaste?
- Si
- No se me olvida, que de chiquita preferías el jugo de naranja a la leche, te quiero mucho
- Y yo a ti Aby


Autor: Regina Castejón
- Del desayuno de Hoy -

miércoles, 25 de julio de 2012

LOGICAS ADVERTENCIAS

Sembramos diferentes situaciones, diferentes sentimientos, en los diferentes años y las diferentes circunstancias, no por ello somos diferentes personas.



“Pensaba en el silencio de la noche, antes de la sonrisa del nuevo día, cuantas veces casi sin aliento dijiste: - que me querías."


Mi mente voló al recuerdo de aquellos días, cuando yo te creía, cuando aquella fantasía, en la soledad de mi alma, dio paso a las llamas que dormían su letargo en mi interior… con tu alma casi sin aliento dijiste que me deseabas, y yo te creía.
En aquella fantasía, que yo vivía, real en mí ser, soñando con tenerte, solo pedía poder amarte.
La brisa rozaba mi piel, llena de caricias mi piel se entregaba ardiente, mi corazón murmuraba al tuyo, no puedo dejar de amarte! Cada instante, cada suspiro, es tuyo.
Los miedos del pasado, la experiencia vivida, se cauta, me decían. Esos miedos que silencie uno a uno, haciendo caso omiso de sus lógicas advertencias.
Diciéndome: corazón, hay que vivir, no seas cobarde. Me entregué sin reservas, di todo mi sentir, y un poco más, a la hora de amar.

Mi corazón heriste, lo que nació de una fantasía, se convirtió en realidad. 
Realidad amarga, al conocer tus interesados motivos, los días de solo amarte, se convirtieron en carga pesada, una  completa zozobra  para mi mente y mis sentidos; mi corazón no estaba contento, lloraba, venia de un pasado hiriente, ya se encontraba, herido nuevamente, como las caricias que yo te supe dar, y tu no supiste apreciar. Manipulaste mi alma, fingiste lo que no sentías, no te movía el amor, fui una transacción en tu vida, lo dijiste, como  cuando decías que me querías.


Pensaba en el silencio de la de la noche; es hora de despertar, suelto mis sentimientos, nada tengo que ocultar, lo que has hecho con ellos, es solo tu tuyo, yo ni al miedo, le he temido.

"No fui tonta al final del día, sigue siendo mi corazón capaz de soñar y entregarse a las llamas de amar.”


…Ahora toca la sonrisa de un nuevo día

Autor: R.C. de Interés
Fotografía: R.C. de Interés