miércoles, 4 de noviembre de 2009

LAS POLILLAS ROSA


Hace unos años, una persona acostumbraba enviarme flores con notas a mi oficina, en uno de sus arreglos de rosas, sabia que me gustan particularmente amarillas, pero esta vez eran rosa, llevaba no la usual tarjeta, sino toda una nota:… la cual copio textual a continuación:

  • “Un cuento, una historia, tal vez la realidad:
Una vez encontré una polilla color rosa en porche de mi casa. Yo tenía unos ochos años, y acaba de cruzar la puerta que daba al vestíbulo rodeado de cristales, donde dejábamos nuestras botas de invierno. La polilla trataba desesperadamente de salir.
En varias ocasiones, me había encontrado abejas o polillas encerradas en el porche, y siempre las había atrapado para dejarlas ir. Pero esta polilla era de un color que nunca antes había visto: - Rosada, completamente rosada.
La capture y la sostuve entre mis manos.
¿Qué hace un niño con una polilla color de rosa? Tomé una caja de zapatos, la lleve al pasto, le puse una tapa de refresco con agua e instalé allí a mi polilla.
Naturalmente murió. No es posible aferrarse a las cosas mucho tiempo; hay que dejarlas ir. Tiré la caja de zapatos a la basura, y sepulte a la polilla en el jardín.
Aún hoy, constantemente me siento entre mi deseo de aferrarme a las cosas y mi deseo de soltarlas.
Recuerdo la tarde en que Gabbie anduvo sola en bicicleta por primera vez. Había empezado yo a enseñarle a principios de otoño. Le quite las pequeñas ruedas laterales a la bicicleta, pero ella insistió en que la sujetara del manillar y el asiento mientras corríamos por la calle.
Te voy a soltar un segundo Gabbie, no! Suplico. Quizás algún día Gabbie sea abogado o medico. Tal vez haga un descubrimiento, o de a luz a una hija. En todo eso pensaba yo, cuando zigzagueábamos alredor de la manzana.
Gabbie no tardo en aprender a pedalear. Mientras yo sostenía su bicicleta, su cabeza y su cabello oscuro casi me rozaban la mejilla.
Luego de algunas semanas, Gabbie acepto que soltara yo el manillar, más no la parte posterior del asiento: No me sueltes papá!
Pasaron los meses, los árboles se desnudaron. Practicábamos cada vez menos tiempo. Viento frío. Invierno. Acabe por colgar la bicicleta en el garage. Navidad. Año Nuevo.
De pronto unos días de calor. Encontré a Gabbie en el garage tratando de descolgar su bicicleta. Entre y la ayude a hacerlo.
Se montó de un salto, y la conduje por el camino que lleva a la calle. Le dí un pequeño empujón. Gabbie grito: ¡suéltame papá ¡!!!
Vacilo un poco, se tambaleó, se echo a reír y empezó a pedalear mientras yo observaba.
Sentí deseos de correr hacia ella, de sujetar el asiento de su bicicleta, de sentir su cabello oscuro contra mi mejilla. Pero en de ello, grite: ¡Pedalea, Gabbie! ¡Pedalea!!! Y luego aplaudí.
  • No tiene sentido aferrarse a una polilla rosada, o a una hija. Les va a ir bien solas. Basta con soltarlas!
¡Pedalea, hija! ¡Pedalea!!!”
Recuerdo que la historia me gusto tanto que la he repetido, en un par de cursos, hoy se que alguien la espera, le hará mucho bien, y la he tecleado. Recordando las rosas rosadas, parte de mi pasado. Quise buscar el autor, no lo encontré. Pero para mi sorpresa las polillas rosadas existen, y las encontré, no puedo dejar de compartirlas, aunque la anotación resulte larga… Esto lo descubrí hoy:


  • “Las polillas suelen ser marrones, no tienen los colores vistosos, en las montañas Chiricahua, en Tucson, Estados Unidos, han descubierto una polilla con alas de color rosa. También llamativa es la mariposa penacho blanco, que es en realidad una polilla. Esta nueva especie, nombrada Lithophane leea, fue descubierta por un biólogo de la Universidad de Arizona, Bruce Walsh.La polilla rosa, fue capturada por Walsh mientras coleccionaba polillas de la zona, sin darse cuenta que estaba consiguiendo una especie desconocida. La prueba de DNA, practicada confirma que es una especie nueva” 10 de junio del 2009 - http://www.livescience.com/common/Search/search.php




Les deseo todo un mundo caramelo, un enorme abrazo

R.C. de Interés

23 comentarios:

  1. Precioso mi niña y con mucho para aprender. ¡¡¡ Gracias !!! Me haces mucho bien.
    Un beso enooooooorme

    ResponderEliminar
  2. Ha sido una gran historia, muy bien hilvanada, digna de todo un ponente, para motivar a un gran público.

    Abrazo

    ResponderEliminar
  3. Un buen consejo, no fácil de cumplir porque sueles creer que lo que tienes agarrado es lo que tienes seguro, y lo que sueltas lo que pierdes...

    Me viene a la cabeza una frase que una amiga tuvo mucho tiempo en su cabecera del mesenger era algo así como: si tanto lo quieres, déjalo libre, si se queda será tuyo para siempre, si se va, es que nunca fue tuyo.

    ResponderEliminar
  4. Hola :)

    ...La historia de tu admirador me trae recuerdos de mi niñez. De cuando salvé a una golondrina o mi lagartija "ferroviaria"...la del gato prefiero no recordarla :(

    : )

    Es cierto. Creo que me encuentro en la misma situación que tu protagonista. Mi hija tiene ya 10 años y crece muy deprisa...pero que le vamos a hacer?, es mi niña...mi burbujita. Soy consciente de que "en menos de que cante un gayo" querrá empezar a volar...El color de las alas tendrá que elegirlo ella...yo sólo le podré dar la paleta de colores y el pincel...

    Abrazos amiga mía

    ResponderEliminar
  5. Muy bonita la historia, muy sabia y bien contada. creo qeu todos deberíamos aprender un poco de ella. Un saludo!

    ResponderEliminar
  6. LaMar, es una historia como te dije un tanto añeja, pedalea!!! y cuentanos como te va. Un gusto y placer que te guste, la hice con todo cariño. Un fuerte abrazo mi niña

    ResponderEliminar
  7. Gracias, Jose... como dice la canción quiero un mundo de caramelo. Un fuerte abrazo de Montaña

    ResponderEliminar
  8. Canoso, "dejalo ir, si es tuyo volvera, si no vuelve, nunca lo fue"? es una metáfora muy bella, pienso que lo que en verdad quiere decir es que no abrumemos a la persona , que no la sujetemos de tal forma de hacerla un satélite nuestro. Un fuerte abrazo mi gran amigo

    ResponderEliminar
  9. Chema, que tierno lo que nos cuentas de tu burbujita, y si cuando uno menos siente vuelan, mi chiquita ( porque nunca dejarlo para nosotros) ya tiene 20 años, que han pasado volando. Ya empieza da dar solor a sus alas, y cuando veo fotos, siento que fué ayer. Un fuerte abrazo para tí y para tu niña

    ResponderEliminar
  10. Gracias, Sonia, comparto tu opinion, aunque nos cueste tenemos que aprender a soltar y a soltarnos nostros también. Un fuerte abrazo

    ResponderEliminar
  11. Me emocionó esta historia, muchas gracias por compartirla!!!!
    Saludos!!!

    ResponderEliminar
  12. Amiga del Alma será porque estoy especialmente sensible, pero me ha movido sentimientos tú historia, casi nunca queremos soltar, y está comprabado que mucha gente sólo suelta su pareja sólo cuando ya tiene otra persona a la cual agarrar, soltar de la mano a un niño que aprende a caminar es un riesgo que hay que tomar si no nunca lo hará, hoy mismo yo he soltado a alguien de mi vida para yo aprender a volar sóla sin apegos injustificados, sabes que hay muchas cosas que soltar en mi vida sólo una no podré soltar jamás y sabes quien es, si la suelto el efecto será a la inversa ..
    Un beso gigante amiga del alma

    ResponderEliminar
  13. Preciosa historia. Un abrazo guapa

    ResponderEliminar
  14. lindo relato, que nos recuerda que por mucho que queramos tutelar, todo merece su halo de libertad que dara nuevas experiencias.
    besos

    ResponderEliminar
  15. Magnifica historia. Posee una gran ternura y mucho Amor. Y un mensaje maravilloso que parece oculto.

    En algun lugar leí que tambien esos esplendidos insectos son señales de Dios. Asi que llega a tener un especial sentido la historia.

    He tenido también encuentros significativos con mariposas y en cada uno siempre hubo un mensaje. Y sólo se me ocurrió un tipo de magia.

    Agradezco siempre tus visitas y comentarios. Y tambien tu entusiasmo a la hora de escribir.

    Un gran abrazo mi amiga.

    ResponderEliminar
  16. Gracias, Dialoguista, para mi es de las historias que se te quedan grabadas, y puedes desempolvar y volver a redescubrilas, y encoontrar algo que soltar. Un fuerte abrazo mi amiga

    ResponderEliminar
  17. Bichita podemos ir soltando de a poquito, a Gabbie le costo tnere la fortaleza para hacerlo solita. Hay personas que necesitan de nosotros, en determinado momento. Por ejemplo, mis hijos se manejan ya solitos, me explico no piden permiso, avisan a donde van, pero cuando estan enfermos, pues por mucho que quieran manejarse solor y salir con fiebre, no los suelto,... a qué voy : a veces no es bueno soltar, son situaciones especiales. Solatr es algo que cuesta muchísimo... es saber que la otra persona puede solita, no somos indispensables, y luego el miedo ha que se caigan, pues a las personas que queremos no nos segusta que sufran. Un fuerte abrazo mi amiga del alma

    ResponderEliminar
  18. Gracias, Juanjo, ya cuando menos sintamos estaras soltando a Jiordi en su bicicleta. Un fuerte abrazo a los 3

    PD: Este nuestro Jiordi, ya es tan querido que no ha nacido aún y ya le tenemos montando bici.

    ResponderEliminar
  19. Eduardo, asi es cada persona tiene que tener sus experiencias propias, no podemos vivir la vida de los demás, ellos, deben ir a su ritmo creciendo, y nosotros, vamos tomando un papel de expectadores, participativos e involucrados. Pero las experiencias hay que vivirlas uno mismo. Nadie las puede vivir por tí. Un fuerte abrazo mi amigo

    ResponderEliminar
  20. Gracias, Aaron, desconocia esto de que tambien esos esplendidos insectos son señales de Dios, le da mas significado. Un placer y gusto visitarte, tus anotaciones han dado grandes aportes a mi vida. Un fuerte abrazo mi amigo

    ResponderEliminar
  21. Una preciosa y tierna historia. Cuántas veces nos cuesta dejar que las personas o las cosas pedaleen solas ¿no?, al menos a mí, me ato a todo me cuesta mucho trabajo dejarles libres, efectivamente pienso que estarán mejor conmigo que sin mí. ¿es eso egoísmo? supongo que sí.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  22. Precioso relato. Y si es verdad cuantas cosas se pierden por aferrarse a ellas y no dejarle que fluyan a su ritmo.

    ResponderEliminar

Gracias tú opinión, es muy valiosa para mí y me agrada conocerla.